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Verdehora
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Quiénes hacemos Verdehora

Un estudio pequeño de Nervión, con las botas puestas desde 2017.

Verdehora empezó en 2017 con una furgoneta de segunda mano y un encargo: recuperar el patio de una casa en Triana donde no sobrevivía ni el poto. Marta Illanes, ingeniera agrónoma recién salida de un estudio grande de obra pública, decidió que prefería jardines con dueño a rotondas con pliego.

Nueve años después somos cuatro en plantilla y seguimos en el mismo local de la calle Espinosa y Cárcel. Por el camino han quedado 126 jardines diseñados o reformados, 38 contratos de mantenimiento en marcha y una parcela de 1.900 m² en Montequinto que sigue siendo el proyecto más grande que hemos entregado.

El nombre lo explica casi todo: verde y hora. Un jardín es una cosa viva que va a su ritmo, y nuestro trabajo consiste en acompañar ese ritmo, no en forzarlo. Plantamos en otoño aunque el cliente tenga prisa en julio, y lo decimos en la primera visita.

Equipo

Las caras del estudio

Retrato de Marta Illanes, paisajista y fundadora de Verdehora

Marta Illanes

Paisajista y fundadora

Ingeniera agrónoma por la ETSIA de Sevilla. Firma cada proyecto del estudio y sigue midiendo los terrenos en persona. Debilidad confesa: los arces de Montpellier.

Retrato de Paco Herrera, jefe de mantenimiento de Verdehora

Paco Herrera

Jefe de mantenimiento

Veintisiete años de oficio entre viveros y jardines de la provincia. Organiza las rutas de mantenimiento y enseña a podar a todo el que entra en el estudio.

Retrato de Álvaro Benjumea, técnico de riego de Verdehora

Álvaro Benjumea

Técnico de riego

Fontanería de exterior, programadores y sondas. Autor del récord de la casa: recortar un 63% la factura de agua de una comunidad en Sevilla Este.

La cuarta pata del estudio es Reyes, que lleva administración y coge el teléfono cuando los demás están en obra. Si llamas, probablemente hables antes con ella que con nadie.

Tres costumbres de la casa

Presupuesto por partidas, siempre. Nada de precio global sin desglose. Quien recibe nuestra propuesta sabe qué cuesta la tierra vegetal, qué cuesta cada árbol y qué cobra el estudio por su trabajo.

Especies con nombre. En los planos no ponemos "arbusto de flor": ponemos la especie, el porte adulto y el marco de plantación. El cliente puede comprobar cada elección, y a veces lo hace.

Decir que no. Un césped de 400 m² orientado al sur sin sombra es una factura de agua con forma de jardín. Si un encargo va contra el sentido común del clima sevillano, lo decimos antes de firmar, aunque cueste el encargo.

El siguiente jardín puede ser el tuyo

Cuéntanos qué terreno tienes y te decimos, con franqueza, qué haríamos con él.

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